Las cotizaciones internacionales de la oleaginosa y el maíz retrocedieron presionadas por la liquidación de fondos, el avance de la cosecha estadounidense y perspectivas de producción récord, mientras que el cereal de invierno encontró soporte en compras de oportunidad y tensiones geopolíticas en el Mar Negro.
La soja registró fuertes bajas en la Bolsa de Chicago, marcando sus niveles más bajos en dos meses y medio, con los contratos de enero y marzo ajustando a 436,61 y 439,55 dólares por tonelada respectivamente. Esta presión bajista estuvo impulsada por la liquidación de posiciones de los fondos de inversión ante las caídas en Wall Street y por el constante ingreso de mercadería de la nueva cosecha estadounidense. El mercado anticipa que el próximo informe del USDA podría elevar la proyección de producción récord de Estados Unidos a 125,11 millones de toneladas.
A nivel comercial, decepcionó la ausencia de nuevas compras de China, país que condicionó mayores adquisiciones a una reducción arancelaria recíproca, mientras que las ventas semanales de exportación estadounidense cayeron un 44%. En Argentina, la siembra de la oleaginosa avanza a buen ritmo cubriendo el 4,7% del área proyectada.
El maíz también cerró la jornada con bajas, ubicando sus posiciones de diciembre y marzo en 173,22 y 178,93 dólares por tonelada. La tendencia negativa respondió a la necesidad de liquidez de los inversores y a los pronósticos de clima seco en el Medio Oeste de Estados Unidos, lo que agilizará el tramo final de una recolección histórica. Aunque las ventas semanales estadounidenses retrocedieron un 1% totalizando 1,29 millones de toneladas, se mantuvieron dentro de las expectativas del mercado con México como principal comprador.
Por su parte, en Sudamérica, los analistas advierten que el adelanto en el ciclo de la soja brasileña podría derivar en una siembra excepcionalmente temprana del maíz de segunda, anticipando la entrada de nueva oferta regional para mayo de 2027. En Argentina, la siembra del cereal ya superó el 50% de la superficie estimada.
El trigo logró desmarcarse de las pérdidas generales y cerró con leves subas, alcanzando en Chicago los 220,16 dólares por tonelada para diciembre y 224,02 para marzo, mientras que en Kansas cotizó a 233,57 y 236,24 dólares en las mismas posiciones. El repunte se debió a compras de ocasión por parte de los fondos tras nueve semanas de fuertes caídas, sumado a la persistencia del conflicto en el Mar Negro, donde recientes ataques rusos afectaron infraestructura logística e instalaciones portuarias en Ucrania.
En el reporte semanal, las exportaciones estadounidenses del cereal mostraron una merma del 37% al registrar 538.000 toneladas, lideradas por compras de Filipinas. Simultáneamente, el escenario agronómico aportó firmeza al conocerse que el 48% del trigo de invierno estadounidense enfrenta condiciones de sequía, mientras que en Argentina la cosecha inicial avanza sobre el 8,5% del área apta con rendimientos dispares condicionados por el clima.



