
Fernando Indarte dijo que la escasa oferta de ganado de campo mantiene firme el mercado del gordo y que la mejora de la rentabilidad está impulsando una fuerte demanda por vientres.
El mercado del ganado gordo vuelve a cerrar una semana con valores firmes, impulsado por la escasa disponibilidad de animales de campo y una demanda industrial que continúa activa. Fernando Indarte, director de Indarte & Cía., señaló a Informe Tardáguila que, si bien existe cierta disparidad entre plantas —con diferencias de hasta US$/kg 0,10 entre algunas industrias—, la "tónica general sigue siendo de firmeza".
Como referencia, ubicó al novillo especial de punta en hasta US$/kg 5,85 y a la vaca pesada en US$/kg 5,50, aclarando que esos valores corresponden a lotes de muy buena terminación.
"El mercado sigue muy firme por la poca oferta de animales que no sean de corral", resumió.
El consignatario sostuvo que las elevadas temperaturas registradas durante julio favorecieron una importante producción de pasto. "Los campos están verdes, los verdeos están imponentes y los animales caminaron mucho", comentó.
Sin embargo, advirtió que ese escenario todavía no se traduce en una mayor oferta de hacienda, que continúa limitada a un nivel de faena semanal de entre 40.000 y 45.000 vacunos. Tampoco considera que el ingreso de animales de cuota vaya a modificar el escenario, ya que entiende que hoy el volumen de ganado de corral permite sostener la actividad industrial sin generar una presión bajista sobre los precios.
Una reposición entonada
En la reposición, Indarte destacó que la firmeza del gordo continúa trasladándose a todas las categorías. Subrayó especialmente el fuerte interés por los vientres preñados y por las vaquillonas para entore, ante la dificultad para conseguir volumen de hembras de cría.
"Con estos valores, la cría agarró un impulso como nunca había visto. Cuando el productor tiene precio, reacciona inmediatamente", afirmó, con un ternero que ronda los US$ 750 y una ternera los US$ 700.
Respecto a la exportación en pie, indicó que la operativa se encuentra algo más tranquila que semanas atrás, aunque continúa siendo un factor relevante para la formación de precios.
En cuanto a la garrapata, sostuvo que hoy no observa descuentos para animales provenientes de zonas afectadas, aunque advirtió que los establecimientos con problemas de resistencia "se van a complicar", ya que enfrentan mayores costos sanitarios y cada vez resulta más difícil encontrar interesados en arrendar esos campos.

