Desde París
Rafael Mortarotti, directivo de la Cámara Argentina de Feedlot y presidente de la Comisión de Ganadería de CREA Argentina, advirtió que el elevado costo de reposición y las tasas financieras presionan la rentabilidad de los corrales. También anticipó que no espera un aumento de la oferta ganadera el próximo año, en un contexto de mayor retención de hembras.
El negocio del engorde a corral atraviesa un escenario de márgenes muy ajustados en Argentina, pese a los precios relativamente bajos de los granos. Rafael Mortarotti, directivo de la Cámara Argentina de Feedlot y presidente de la Comisión de Ganadería de CREA Argentina, señaló en diálogo con Informe Tardáguila y Oriental Agropecuaria, durante SIAL París, que el principal problema está en el elevado costo de reposición de los animales.
“Los números están muy, muy justos, cero o negativos en algunos casos”, afirmó. Explicó que los resultados dependen de las condiciones particulares de cada empresa, especialmente de su capacidad para recriar animales a campo y agregar kilos a menor costo antes del ingreso al corral.
Según Mortarotti, los cierres de negocios correspondientes a animales comprados durante la última zafra de terneros están arrojando resultados negativos en varios establecimientos. A esto se suma el costo financiero del capital, que continúa siendo elevado en Argentina, aunque reconoció que hubo mejoras respecto a períodos anteriores.
Más días de corral y una oferta ganadera que seguiría ajustada
Pese a las dificultades económicas actuales, el directivo mantiene una visión favorable sobre las perspectivas de largo plazo del engorde intensivo. Destacó que los sistemas argentinos están aumentando los días de permanencia de los animales en los corrales, con mejoras en la calidad y en la cantidad de carne producida por cabeza.
“Nos estamos acercando a nuestros vecinos, a ustedes y a los brasileños, que es el objetivo: producir más carne por animal”, sostuvo.
En cuanto a las perspectivas para 2027, Mortarotti consideró que la oferta de ganado no registrará un crecimiento significativo. Su evaluación se apoya en el proceso de retención de vientres, que comenzó a reflejarse con mayor claridad durante el segundo semestre de este año en la reducción de la faena de hembras.
“Personalmente creo que no va a haber un crecimiento en la oferta. Está habiendo una retención importante de vientres”, señaló.
El productor también destacó el renovado interés por la actividad ganadera, aunque advirtió que las perspectivas de inversión de largo plazo estarán condicionadas por el escenario político y económico argentino.
Monensina y exigencias de la Unión Europea
Consultado sobre los cuestionamientos surgidos en Europa por el uso de monensina en la producción ganadera argentina, Mortarotti sostuvo que no existe una denuncia formal de productores irlandeses, sino un estudio cuya presentación, a su juicio, generó interpretaciones equivocadas, ya que el hallazgo se produjo en el suelo, no en la carne.
Explicó que Argentina permite el uso de monensina con fines antimicrobianos, pero no como promotor de crecimiento, una utilización que está prohibida en el país.
“Hay una diferencia grande entre usarlo como un antimicrobiano y utilizarlo como un promotor de crecimiento. En Argentina no se utiliza como promotor de crecimiento”, aseguró.
El directivo indicó que se están preparando las respuestas técnicas correspondientes para demostrar el cumplimiento de las exigencias sanitarias. Reconoció, de todas formas, que estos cuestionamientos generan preocupación en el sector, especialmente después de las dificultades comerciales que atravesó Brasil.
Respecto al reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, previsto para entrar en vigor el próximo 1.º de enero, señaló que Argentina está avanzando en la identificación y validación de los establecimientos ganaderos mediante una plataforma específica.
“Son procesos lentos, son procesos que se tienen que validar”, explicó. Agregó que ya existen establecimientos habilitados, aunque la extensión territorial y la diversidad de situaciones productivas de Argentina hacen más compleja la implementación.
Expectativas por Estados Unidos y el acuerdo Mercosur-UE
Mortarotti también se refirió a la incertidumbre sobre la continuidad del cupo adicional de 80 mil toneladas de carne vacuna que Argentina obtuvo para exportar a Estados Unidos.
Reconoció que todavía no existe una definición sobre su renovación, aunque consideró que las necesidades de abastecimiento del mercado estadounidense y la relación bilateral ofrecen motivos para mantener expectativas favorables.
“Estados Unidos tiene un problema realmente de oferta de carne muy importante. Creemos que sí se va a seguir dando”, estimó.
En cuanto a la distribución de las cuotas de acceso al mercado europeo previstas en el acuerdo Mercosur-Unión Europea, señaló que todavía no existe un entendimiento entre los cuatro socios del bloque. A su juicio, las definiciones políticas de Brasil serán determinantes para avanzar en esa negociación, por lo que no espera novedades concretas antes de la próxima instancia electoral brasileña previstas para el próximo domingo 25 de octubre.


