Cabaña La Espiga, de Benoit Alphonse Wyaux Dumont y su hijo Alphonse Wyaux (Paysandú), coronó una jornada sobresaliente en la Expo Prado al adjudicarse el Gran Campeón y Campeón Supremo de la raza Charolais.
El reproductor, que ya había destacado el año anterior como reservado ternero, cautivó por su moderación, volumen cárnico y excelentes datos objetivos de ecografía en área de ojo de bife y engrasamiento, ratificando el rumbo productivo que lidera el establecimiento sanducero.
En la fila de las hembras, el máximo galardón fue para cabaña La Margarita, de Horacio Bianchi (Colonia), que expuso a la Gran Campeona de la muestra. Se trató de una vaca joven de dos años recién cumplidos que sobresalió en el ruedo por su fertilidad y precocidad al presentarse ya parida, logrando imponerse en una definición muy reñida frente a la ganadora de la edición anterior y reflejando destacados índices de productividad funcional.
La calificación estuvo a cargo del jurado brasileño Jamil Deud Júnior, quien elogió el nivel general y remarcó la paridad y evolución de los animales que encabezaron las distintas categorías. Subrayó que el biotipo que triunfó en la pista representa con fidelidad lo que demandan los sistemas productivos modernos: ejemplares de tamaño moderado, con aptitud carnicera sin excesos, cabezas pequeñas y probada facilidad de parto, ideales para el cruzamiento terminal con los rodeos de razas británicas del país.
Además del Gran Campeón Supremo, La Espiga se quedó con la Reservada Gran Campeona; por su parte, La Margarita completó con la Tercer Mejor Hembra, Reservado Gran Campeón y Tercer Mejor Macho.


