Los frigoríficos buscan consolidar el protocolo privado de certificación libre de antimicrobianos como salvavidas para mantener el acceso al mercado. El número de establecimientos adheridos saltó de 20 a 220, pero persisten dudas sobre si será suficiente y quién pagará el costo de la certificación.
A dos semanas de que entre en vigor la restricción de la Unión Europea a las proteínas animales brasileñas, los productores redoblan su defensa del uso de antimicrobianos y apuestan por el protocolo privado de certificación como vía para mantener el acceso al mercado europeo.
El número de establecimientos adheridos al Protocolo de Exportación de Bovinos Libres de Antimicrobianos saltó de 20 en julio a 220, y ya participan todos los frigoríficos habilitados para exportar a la UE (unos 50) junto con las empresas certificadoras.
La vuelta de Brasil a la lista de países aptos para exportar al bloque podría estar próxima, aunque de forma gradual. "Trabajamos para realistar en este semestre", dijo el ministro de Agricultura, André de Paula. En su opinión, las aves, con ciclo de 45 días, volverán a la lista antes que la carne vacuna, cuyo ciclo más largo hace improbable una rehabilitación en septiembre.
El cronograma europeo prevé retirar la autorización a los exportadores brasileños de carne vacuna, aves, pescados, huevos y miel a partir del 3 de septiembre. De Paula advirtió además que quedar fuera de la lista podría afectar las ventas no solo al bloque, sino a hasta 18 países que replican las exigencias sanitarias europeas.
El debate dentro de la cadena bovina gira ahora en torno a los incentivos económicos para que los productores permanezcan en el sistema de certificación. Sin garantías de que el protocolo sea suficiente para viabilizar los embarques, los frigoríficos se enfrentan a un dilema: si no pagan una prima por @ a los productores adheridos, estos pueden abandonar el protocolo y limitar la oferta disponible cuando el mercado reabriera.
"La industria que quiera exportar tiene que incentivar a los productores con el pago de la prima, aunque corra el riesgo de que el mercado se cierre", dijo una fuente al tanto de las negociaciones.
De Paula señaló que detrás de las exigencias técnicas hay también intereses económicos y políticos, y subrayó que Brasil cuenta con "instrumentos importantes" para usar en la negociación.
Fuente: Globo Rural / Valor Econômico
