
El año 2025 cerró con un balance “ampliamente positivo” para la compraventa de ganado lechero, tanto a nivel local como en la exportación. Federico Di Santi dijo que fue un “excelente año” para el sector; el mercado turco se perfila como un comprador sostenido para terneras Holando y Jersey este año.
El año 2025 cerró con un balance “ampliamente positivo” para la compraventa de ganado lechero, tanto a nivel local como en la exportación. Así lo resume Federico Di Santi, director del escritorio DSR, quien destacó que “todos los factores apuntaron en positivo”, desde el clima favorable hasta la mejora en los precios y la continuidad de la exportación de terneras Holando y Jersey en pie hacia Turquía.
“Fue un año bárbaro, que el sector necesitaba después de tres o cuatro muy complicados”, subrayó. A su juicio, más allá de los datos económicos, lo más importante fue la mejora en el ánimo de los productores. “Se ha visto un sector renovado de energía, que es fundamental”, rescató.
En el repaso del año, Di Santi destacó que la zafra de otoño comenzó en forma temprana y con muy buena colocación, y que los valores se fortalecieron a lo largo del año, mejorando cerca de 10% con relación a la zafra de primavera del año anterior. Esta última también tuvo un buen cierre: “Terminamos vendiendo ganado el 7 de noviembre con una liquidación que salió muy bien”, apuntó.
Exportación en pie
El eje central del balance del año para DSR fue, sin dudas, la consolidación de la exportación de terneras Holando y Jersey en pie con destino a Turquía.
Según explicó Di Santi, este país aparece con fuerza como un demandante regular de hembras lecheras jóvenes. “Tenemos grandes posibilidades de que Turquía se convierta en un comprador permanente de estas categorías”, afirmó.
De hecho, el escritorio ya tiene pactado un nuevo embarque de 3.000 a 3.300 cabezas para febrero de 2026, y Di Santi proyecta que “este año vamos a exportar durante todo el año”.
A modo de referencia, DSR embarcó unas 6.000 vaquillonas en 2025, y ve totalmente alcanzable superar las 10.000-12.000 en 2026, si se mantienen los valores.
Actualmente, las terneras se pagan, según el kilaje, entre US$ 4,00 y US$ 4,60-4,70 por kilo en pie, “un valor que no tiene ninguna otra categoría en el país”, destacó. Aunque advirtió que, si esos precios escalan demasiado, se corre el riesgo de quedar fuera del mercado, como ocurrió con China en su momento.
Perspectivas para 2026
De cara al próximo año, el escritorio ya se encuentra planificando la zafra de otoño, con remates anuales de cabañas, algunas liquidaciones importantes y la expectativa de repetir un arranque temprano, ya desde febrero si el clima acompaña.
En cuanto a nuevos destinos para la exportación de ganado en pie, Di Santi reconoció que Marruecos está activo, aunque con precios más bajos, y que China muestra “algunos signos de revitalización”, aunque sin concreciones firmes por el momento. Por eso, toda la estrategia de trabajo se concentra hoy en Turquía.