Alejandro Zambrano, director de Zambrano & Cía, analizó el arranque de la zafra de reproductores, con subas de precios de entre 15% y 25% según el remate y una oferta de toros del escritorio que este año ronda los 1.800 reproductores, frente a los 1.600 y pico del año pasado.
Zambrano repasó con la Puesta a Punto de Tardáguila Agromercados las primeras sensaciones de la zafra, el peso que tuvo (o no) la incertidumbre del mercado de hacienda en la última Expo Prado, el crecimiento en la oferta de toros y también de vientres, con remates destacados que se concentran en octubre y noviembre.
¿Qué sensaciones tenés de lo que ha sido este arranque de la zafra, con lo que se ha colocado los precios en estos primeros remates?
Los últimos dos o tres años han sido zafras de menos a más. Creo que la gente se está apurando en los arranques. La venta de toros es una carrera, de alguna manera hay que vender primero, y este año en muchos lugares no es la excepción.
Arrancó bastante bien. Creo que viene alentado por un año y medio excepcional para los valores de la ganadería. Sobre todo por el entusiasmo que hay para la cría de ahora en adelante, con una cantidad de vientres destinados a la cría mucho más importante que otros años. Eso hace prever una demanda muy alta de toros.
Por eso mucha gente se movió. Y las cantidades ya nos dan referencias de valores por entorno de un 15% a un 25%, dependiendo el evento, por encima del año pasado. Eso deja una referencia para todo lo que queda de zafra, que es mucho. Fijate que todavía casi no empezamos, y ya está muy ocupada.
Da la sensación de que lo que pasó en el Prado, arrancando con mucha incertidumbre por lo que podía pasar en el mercado de hacienda, no tuvo ningún impacto. ¿Por lo menos no movió mucho la aguja?
No. Son cosas distintas. Son negocios mucho más a largo plazo, no tanto al momento. Obviamente el momento puede incidir en el estado de ánimo, pero poco más.
El ganado gordo está más tranquilo, más trancado, como enlentecido. La producción sigue con un muy buen nivel de valores. Por momentos alguna categoría se amparó en subas, lo cual, si me apurás, hasta es sano, porque no puede subir para siempre.
Eso también mantiene firme al mercado de reposición, con la demanda sostenida en todas las categorías, en la puerta de una primavera que todavía no termina de instalarse. Por la situación forrajera de los campos, todo hace prever una recta final de 2026 igual de buena, igual de animada y dinámica que en el último año y medio, dos años.
Creo que todo eso incide más que lo que pueda estar pasando en el mercado del ganado gordo, distorsionado por la cantidad de plantas cerradas por distintos motivos, ya sea nivel de actividad o demanda baja.
¿En cuánto cambia la oferta en el volumen de toros que tienen en esta zafra en el escritorio. ¿Cambia mucho el número respecto a 2025?
Sí, ahora estamos con más cantidad. Todos los años tenemos que pensar de qué manera, porque se concentra mucho en menos de un mes. Creo que las cabañas uruguayas cometen un error al apretarse tanto: eso termina perjudicando a todos, por la cantidad de ruido y de eventos en un mismo día. Después, en noviembre, incluso hasta diciembre, sigue habiendo pedidos y demanda de toros.
Yendo puntualmente a la pregunta, sí, tenemos un incremento de entorno a un 10% a 15% más de toros en actividades visibles, sean remates, ventas o ventas online. Estamos cerca de los 1.800 toros, cuando el año pasado fueron 1.600 y pico.
Y con los vientres también pasa algo que se venía dando el año pasado, que hay más oferta.
Más cantidad, bastante más cantidad. Va a haber eventos con bastantes vientres destacados sobre octubre y noviembre, lo cual está bueno. Hay mucho movimiento, muy concentrado, lo cual es malo para todos, pero bastante movimiento al fin. Vamos a tener varias actividades en la primera quincena de noviembre, algunas todavía definiendo fecha.
Por suerte algunos cabañeros nos dan un poco más de pelota en eso, y van a sumar algunos eventos más en noviembre.
En los últimos años salieron muy bien, porque la gran mayoría de los toros no ve una vaca hasta noviembre.
¿Sería esperable ver un cierre de zafra con un aumento rondando entre el 15% y el 20%?
No sé, es lo que viene por ahora. Otros colegas también me han hecho esa pregunta. Nosotros, por lo menos, no le prestamos tanta atención. Sabemos que para la gran mayoría de los cabañeros lo importante es vender, por supuesto, vender a buenos valores también. Pero creo que ya venimos de unos años de buenos precios promedio. Y hay que ver qué es lo que se vende: a veces un buen promedio de un remate que vende la mitad de un plantelero a determinado valor, en promedio, sinceramente no sirve para nada. Pero, bueno, cada uno conoce su negocio muy bien.


