
En una jornada excepcional para el campo, con un excelente clima, la cabaña de la familia Alfonso dispersó el 100% de su propuesta para esta zafra, alcanzando un valor promedio de US$ 7.834 en los reproductores machos. Esta cotización quebró en un 15,4% el registro histórico logrado el año pasado, además, por primera vez, la totalidad de los lotes ingresó a pista con preoferta.
La conducción del martillo estuvo a cargo de Alejandro Dutra, con las ventas a cargo de Escritorio Dutra y Escritorio Ramos & García, quienes concretaron la colocación de 99 toros Hereford y Polled Hereford entre un piso de US$ 3.840 y un tope de US$ 24.600, destacándose que veinte toros perforaron la barrera de los US$ 10.000. El máximo de 24.600 se alcanzó por el 50% del primer toro del remate, si bien tradicionalmente se duplica esta referencia para tener el valor total del reproductor, la cabaña decidió tomar en cuenta solamente el 50%.
La apertura del remate ya anticipaba el tono de la tarde: el 50% de la elección del mejor producto de la generación —ternero o ternera— trepó hasta los US$ 18.000, por lo que su valor total pasó a ser de US$ 36.000, más que triplicando la cifra del ejercicio anterior. En el segmento hembras se dispersaron 14 vaquillonas a una media de US$ 4.376, registrando un techo de US$ 12.240 pagado por Antonio Loaces por la mitad de la primera vaquillona en entrar a la pista.
En cuanto al desglose de los machos, los dos reproductores iniciales se vendieron bajo la modalidad del 50%, siendo el primero adquirido por Cabaña Tropicalia de Rocha a US$ 2.050 la cuota (US$ 24.600), mientras que el segundo cotizó a US$ 1.550 de cuota (US$ 18.600). Los 76 toros Polled Hereford promediaron US$ 8.498, mientras que por los 17 Hereford el promedio fue de US$ 5.576 (con valor más alto de US$ 7.320) y los seis ejemplares Polled Hereford PO que cerraron la cuenta a una media de US$ 5.820.



