La Comisión Europea aprobó una nueva Estrategia Ganadera que marca un cambio de enfoque respecto a la última década al reconocer a la producción pecuaria como un sector estratégico para la seguridad alimentaria, la competitividad y el desarrollo de las zonas rurales.
La iniciativa busca revertir la tendencia de caída de la actividad ganadera en Europa y fortalecer la autosuficiencia del bloque en proteínas para alimentación animal.
El plan establece cinco prioridades: mejorar la preparación frente a crisis sanitarias, fortalecer la competitividad del sector, avanzar en sostenibilidad y bienestar animal, impulsar la producción en regiones donde la ganadería está retrocediendo y reforzar el reconocimiento de la calidad de los productos pecuarios europeos.
En paralelo, la Comisión presentó un Plan de Acción sobre Proteínas con el objetivo de reducir la dependencia de materias primas importadas para la alimentación animal.
Durante la presentación de la estrategia, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, sintetizó el cambio de visión al afirmar que "la ganadería no es solo agricultura; es competitividad, seguridad alimentaria, nuestros territorios y el futuro de Europa".
Agregó que el objetivo de la estrategia es lograr que el sector "prospere" pese a los desafíos derivados de la competencia internacional, la rentabilidad, el bienestar animal y las exigencias de sostenibilidad.
El cambio de enfoque se produce tras varios años de protestas de productores en distintos países europeos, que cuestionaron el creciente peso de las exigencias ambientales sobre la rentabilidad de las explotaciones. La nueva estrategia recoge parte de esos planteos al colocar nuevamente la competitividad, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural entre las prioridades de la política agropecuaria del bloque.
En los últimos 10 años, de acuerdo con datos del USDA, la Unión Europea redujo su producción de carne vacuna en 500 mil toneladas equivalente carcasa, al pasar de 6,9 millones a 6,4 millones de toneladas.
