Las proyecciones para los precios internacionales de los lácteos son favorables para la temporada 2026/27 a nivel global. Sin embargo, es probable que los márgenes sean más ajustados como consecuencia del impacto del aumento de los costos derivados de la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz.
En Nueva Zelanda, principal exportador mundial de leche en polvo, la zafra 2026/27 comienzo el 1 de junio. En general se considera que las referencias de precios se ubicarán en niveles similares a los de la temporada que está culminando, con un valor medio estimado por la cooperativa Fonterra de NZ$ 9,70 por kilo de sólidos. Expresado en dólares estadounidenses, serían unos US$ 5,63 por kilo.
La cooperativa estará realizando en estos días su primera proyección de precios para la temporada 2026/27. Dado el alto nivel de incertidumbre en el mercado internacional, con muchos cabos sueltos, la expectativa en general es que maneje, en un principio, un rango amplio de precios con un eje en niveles similares a los de la temporada que está culminando.
El mayor desafío para los tamberos, más que por el lado de los precios, viene por el de los costos.
Emma Higgins, analista senior de RaboResearch, proyecta que la lechería de Nueva Zelanda se encamina hacia otra campaña rentable en 2026/27, aunque los productores enfrentarán un escenario más desafiante por el aumento persistente de los costos de producción.
Higgins advirtió que los tamberos comenzarán la campaña el 1º de junio bajo una creciente presión sobre los márgenes. El principal factor detrás de esa situación es la inflación de costos, impulsada especialmente por la crisis energética global.
La analista destacó que el cierre prolongado del estrecho de Ormuz —que ya se acerca a su cuarto mes— está generando condiciones similares a los shocks estanflacionarios de otras épocas. Entre los impactos inmediatos mencionó el aumento de los precios de la energía, con efecto directo sobre insumos clave para la producción lechera como el gasoil, los fertilizantes y distintos bienes industriales.
Además, Rabobank advirtió que ya comienzan a observarse efectos de “segunda ronda”, con mayores costos energéticos trasladándose a expectativas inflacionarias más amplias en la economía.
En ese contexto, Higgins consideró que el panorama internacional se volvió más incierto y recomendó trabajar con distintos escenarios posibles para la planificación empresarial.
De todos modos, el banco también manejó un escenario potencialmente favorable para los precios internacionales de los lácteos. Según el informe, una prolongación de las disrupciones geopolíticas podría llevar a varios países importadores de energía a reforzar sus compras de alimentos para asegurar abastecimiento, elevando así la demanda global y sosteniendo los precios pagados a los productores.
Rabobank describió a la campaña 2025/26, que ya está llegando a su fin, como de “rentabilidad excepcional” para la lechería neozelandesa, respaldada por el sólido desempeño de las subastas Global Dairy Trade (GDT) y por la firmeza generalizada de los commodities lácteos.
Higgins señaló que el precio medio proyectado por Fonterra para esta temporada, de NZ$ 9,70 por kilo de sólidos lácteos, representa un nivel “altamente rentable” para los productores.
Para la campaña 2026/27, las estimaciones iniciales de distintos bancos oscilan entre NZ$ 8,70 y NZ$ 10 por kilo de sólidos, lo que sugiere otro ejercicio históricamente fuerte para el sector, aunque sujeto a una mayor volatilidad internacional.
Desde el lado de los productores del principal país exportador de leche en polvo, las expectativas son favorables, pero observan que el precio final debería ubicarse sobre el extremo superior del rango proyectado (NZ$ 10 por kilo) para asegurar buenos márgenes de rentabilidad, teniendo en cuenta la expectativa de aumento de costos.

