
El arranque de la campaña de invierno vuelve a mostrar un escenario similar al del año pasado, con números que favorecen claramente a las brásicas y una demanda firme por semilla, especialmente de canola.
Bernardo Tisnés, técnico comercial de Nufarm Uruguay, señaló que el interés del productor ya se está reflejando en el mercado. “Hoy a mediados de marzo estamos teniendo una demanda muy interesante para lo que es semilla de canola”, afirmó a Informe Tardáguila en el marco de la Expoactiva Nacional.
Según el técnico, el contexto actual vuelve a posicionar bien a cultivos como canola y carinata dentro de la rotación.
“El Excel da muy bien para las básicas, tanto para canola como para carinata”, explicó.
Si bien consideró prematuro hablar de cifras definitivas, Tisnés estimó que el área podría crecer nuevamente si se mantienen las condiciones actuales.
“Es muy arriesgado hablar de área hoy, pero con bastante seguridad puedo decir que el área de brásicas va a crecer”, sostuvo.
Como referencia, el año pasado se implantaron cerca de 300 mil hectáreas entre canola, carinata y camelina, un nivel que, a su juicio, podría tomarse como piso para la próxima zafra.
Déficit hídrico: riesgos y oportunidades para el invierno
El verano seco deja un escenario con efectos contrapuestos para la campaña de invierno.
Por un lado, Tisnés advirtió sobre el riesgo de persistencia de herbicidas en el suelo, debido a la menor degradación en condiciones de sequía. “En una situación de seca se degradan mucho menos y pueden volverse problemáticos para las brásicas”, explicó.
En ese contexto, destacó el interés creciente por materiales con tolerancia a ciertos principios activos, como herramienta para mitigar estos efectos.
Por otro lado, el déficit hídrico también genera un efecto positivo sobre la disponibilidad de nutrientes. “Posterior a un verano seco, los rendimientos del cultivo de invierno suelen ser buenos”, indicó, al tiempo que señaló que podría reducirse la necesidad de fertilización nitrogenada.
Clima y volatilidad obligan a afinar decisiones
Más allá de los fundamentos productivos, el técnico subrayó que el contexto actual exige mayor precisión en la toma de decisiones.
“Hay que hacer bien los números”, resumió, en un escenario donde la volatilidad de precios, tanto de insumos como de granos, agrega incertidumbre a la planificación.
En cuanto a los planes comerciales, indicó que aún es temprano para observar una fuerte toma de posiciones, aunque se espera que en las próximas semanas se activen los programas, particularmente en carinata por parte de Cargill.
Girasol gana terreno y suma a la diversificación
De cara a la próxima campaña de verano, Tisnés destacó el buen desempeño del girasol, que se posiciona como una alternativa interesante dentro de la rotación.
“El girasol es el cultivo que está rindiendo mejor este año”, afirmó.
Si bien mencionó algunas limitantes comerciales, consideró que, de resolverse, el área podría seguir creciendo.
“Todo indicaría que el área de girasol va a aumentar”, señaló.
Para el técnico, la consolidación de este cultivo aporta valor desde el punto de vista productivo. “Sumar cultivos siempre es positivo en términos de diversificación”, concluyó.



