
La marca, representada por Tornometal, consolida su posicionamiento en el mercado local de tractores. Con buena respuesta comercial y foco en financiación y servicio, la empresa ve un cambio en el ánimo del productor.
Tras su desembarco en Uruguay hace poco más de medio año, Deutz-Fahr empieza a mostrar señales claras de consolidación. Tornometal, con más de cinco décadas vinculada a la maquinaria, decidió dar el paso hacia los tractores con una marca de trayectoria global y el resultado, por ahora, supera las previsiones iniciales.
Martín Arizmendi, responsable de ventas de la firma, recordó a Informe Tardáguila que el lanzamiento oficial se realizó en la Expo Prado, en un segmento “muy competitivo y exigente”, donde la empresa entendía que tenía una cuenta pendiente.
“Nos faltaba una pata en maquinaria agrícola. Con Deutz-Fahr encontramos una marca con más de 120 años de trayectoria y una estructura de respaldo acorde a lo que demanda el mercado”, señaló.
El portafolio actual abarca un rango amplio, desde 80 hasta 230 caballos, lo que permite atender distintos perfiles de clientes. Por un lado, el contratista agrícola, con alta demanda de tecnología y servicio; por otro, productores vinculados a la horticultura o fruticultura, que trabajan con potencias menores pero en condiciones exigentes.
El servicio posventa como ancla
En ambos casos, el servicio postventa aparece como un factor central. “Es un negocio donde el cliente exige mucho respaldo, y ahí la estructura de Tornometal juega a favor”, sostuvo Arizmendi.
La respuesta del mercado ha sido, según la empresa, mejor de lo esperado. Con unidades ya operativas en campo, la firma asegura haber superado sus propias proyecciones iniciales y mantiene un ritmo sostenido de reposición de stock.
“La aceptación fue muy buena desde el inicio. Incluso en un contexto desafiante, logramos colocar equipos por encima de lo previsto”, comentó.
Parte de esa estrategia se apoya en un posicionamiento de precios competitivo y en una política de financiamiento flexible. Tornometal ofrece líneas propias y acuerdos con bancos como Santander y Scotia, incluyendo opciones de hasta 60 cuotas. La decisión, explicó, es transparentar desde el inicio tanto precios como condiciones.
“Es un mercado con muchas marcas. No hay que esconder el precio ni la financiación; al contrario, hay que comunicarlo”, afirmó Arismendi.
Otro ánimo
El contexto climático, que venía golpeando al sector en varias zonas, también empieza a mostrar un leve cambio que impacta en las decisiones de inversión. Si bien hay áreas donde las pérdidas ya están definidas, Arizmendi percibe un repunte en el ánimo del productor.
“Se empieza a ver nuevamente interés por renovar maquinaria. Eso se refleja directamente en la actividad comercial”, indicó.
Con ese telón de fondo, la empresa proyecta un cierre de año con crecimiento sostenido, apoyado en una combinación de marca, servicio y condiciones comerciales que buscan consolidar a Deutz-Fahr como un jugador relevante dentro del mercado local de tractores.

