
El gerente comercial de Copagran Paysandú, Luis Simean, analizó el cierre de la cosecha de verano, con rendimientos por debajo de lo esperado en girasol, buenos resultados en maíz de primera y una soja que se encamina a valores normales en la zona.
La cosecha de verano entra en su tramo final en el litoral norte con resultados dispares según cultivo. En el caso del girasol, la trilla está prácticamente finalizada, con apenas algunos cuadros de segunda pendientes, y con rendimientos que quedaron por debajo de las expectativas iniciales de los productores.
“Los rendimientos estuvieron flojos, en el entorno de los kg/ha 1.500”, explicó el Ing. Agr. Luis Simean, gerente comercial de Copagran Paysandú en diálogo con Informe Tardáguila.
El técnico señaló que el objetivo de los productores era acercarse más a los kg/ha 2.000, como había ocurrido en la zafra anterior, por lo que quedó cierto sabor agridulce desde el punto de vista productivo.
Sin embargo, el mercado compensó esa caída. “El precio ayudó mucho. Se terminó liquidando en el eje de US$ 460-470 y, con la bonificación por aceite —que fue muy buena—, se llegaba prácticamente a US$ 550”, indicó.
Esa bonificación, que osciló entre 20% y 25%, permitió mejorar significativamente el ingreso final y equilibrar los menores rendimientos.
Maíz con buen desempeño y alta variabilidad en segunda
En maíz, el panorama fue más favorable en los cultivos de primera, que ya fueron cosechados con buenos resultados. “El maíz de primera anduvo bien”, resumió Simean.
Distinta es la realidad del maíz de segunda, que todavía está en pie y se cosechará luego de la soja. Allí, el comportamiento es mucho más heterogéneo.
“Hay chacras muy buenas y otras más comprometidas. Es un año muy disparejo”, afirmó, señalando que la seca de enero y febrero impactó en algunos casos en etapas sensibles como la floración.
De todos modos, en los mejores cuadros se esperan rendimientos en el orden de kg/ha 5.000 a 6.000, mientras que en otros casos el resultado será sensiblemente menor.
Soja con rindes normales en la zona
En soja, el panorama es más estable en el área de influencia de Paysandú, donde las lluvias llegaron a tiempo para sostener el llenado de grano. “En un radio de 50 a 70 kilómetros de Paysandú, los cultivos están bien”, señaló Simean.
Las estimaciones de rendimiento se ubican en el entorno de kg/ha 1.800 a 2.000, tanto para soja de primera como de segunda, en línea con un año considerado normal para la zona.
No obstante, al alejarse de ese núcleo, comienzan a aparecer situaciones más comprometidas por déficit hídrico, especialmente hacia el sur, donde los rindes esperados caen por debajo de esos niveles.
Las lluvias recientes, agregó, fueron clave para consolidar el potencial de los cultivos en el tramo final del ciclo.

