
Bernardo Tisnés, técnico comercial de Nufarm Uruguay, analizó el escenario para la próxima zafra de verano: más área de maíz de primera, un híbrido nuevo orientado al picado y el girasol como gran incógnita.
La señal más clara llegó antes de que empiece la zafra. La reserva de semilla a través de Prolesa ya muestra una mayor intención de siembra de los productores lecheros, un dato que se suma a varios factores que apuntan en la misma dirección.
“Todo apunta para que haya mucho maíz”, sintetizó Bernardo Tisnés, técnico comercial de Nufarm Uruguay, al analizar el posicionamiento de cara a la zafra de verano en diálogo con La Lechera.
El balance entre maíz de primera y de segunda se estaría inclinando algo más hacia el de primera, aunque Tisnés aclaró que eso no significa necesariamente que la primera supere a la segunda en área total. La intención de siembra de maíz tardío sigue siendo grande. Lo que está ocurriendo es que una serie de factores empuja a algunos productores a adelantar fechas: el pronóstico de año Niño, chacras que no tuvieron gramíneas en invierno y que pueden ir directamente a maíz, y algunas noticias incipientes —todavía muy tempranas— sobre amenazas de chicharrita en el norte de Argentina.
A eso se suma la memoria reciente de una zafra que fue un buen negocio, particularmente en las fechas tardías. Ese recuerdo fresco sostiene el entusiasmo general por el cultivo.
Pero no todo es viento de cola. Tisnés mencionó el costo de los fertilizantes como un factor que puede hacer dudar a algunos productores. Después de un período en que los precios subieron con fuerza, están bajando de nuevo, pero la incertidumbre sobre hacia dónde van sigue presente.
Para los tamberos y operadores de encierros que manejan superficies importantes de maíz, ese costo impacta directamente en la ecuación del cultivo.
Un híbrido nuevo para picado
En cuanto a la oferta de materiales, Nufarm llega a esta zafra con una novedad concreta: el híbrido NUCORN 2891 Viptera 3, desarrollado especialmente para el área de picado. “Estoy pensando en lechería y encierros”, dijo Tisnés al presentarlo.
El material se probó con productores durante la última zafra con buenos resultados y llega con tecnología Ultra 3, que ofrece el mejor control disponible de lepidópteros. Se suma a la paleta completa de híbridos graníferos, doble propósito y sileros que la empresa ya tiene en el mercado.
En sorgo, en cambio, el panorama es diferente. El área granifera viene cayendo y parece haber encontrado un piso, aunque la empresa mantiene materiales para ese segmento.
La base de todos los híbridos de sorgo de la empresa incluye tolerancia al pulgón amarillo, y algunos incorporan además tolerancia a herbicidas diferenciales. El área forrajera, por su parte, depende casi exclusivamente del clima: si la primavera viene justa de pasto, se siembra mucho; si viene bien, se siembra poco.
El girasol, la gran incógnita
El cultivo que más interrogantes genera de cara a la próxima zafra es el girasol. El año pasado sorprendió: fue el cultivo que mejor aguantó la seca en varias zonas, con rendimientos que superaron las expectativas, y los precios acompañaron. Esa combinación dejó una memoria positiva que debería empujar el área. Pero Tisnés fue claro sobre cuál es el verdadero cuello de botella.
“La clave del girasol siempre está en la comercialización. Antes de pensar en cuánta área se va a hacer, hay que hablar con la industria y los exportadores”, explicó.
Es un trabajo que Nufarm viene haciendo todos los años: juntar las partes, alinear intenciones y que el negocio funcione. De semilla hay. De intención de los productores, también. Ahora falta que la industria y los exportadores cierren sus planes. “En el pasado funcionó muy bien de esa manera”, recordó Tisnés.



