La Corte Suprema de EEUU dictaminó que el presidente Donald Trump excedió sus competencias al aplicar aranceles globales bajo una ley de emergencia nacional.
En una votación de seis contra tres, el tribunal sostuvo que el Ejecutivo no podía invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer gravámenes recíprocos generalizados sin autorización clara del Congreso.
El fallo deja sin cobertura legal buena parte de los aranceles anunciados el 2 de abril de 2025, durante el denominado “Día de la Liberación”, que establecían un impuesto mínimo de 10% a la mayoría de las importaciones. Sin embargo, no afecta aranceles específicos aplicados a determinados países o productos.
Horas después, Trump anunció un nuevo arancel global de 10% basado en otras disposiciones legales —las secciones 232 y 301— que permiten imponer gravámenes por razones de seguridad nacional o prácticas comerciales consideradas injustas. El mandatario defendió su autoridad para avanzar sin aval del Congreso y cuestionó duramente la decisión del tribunal.
"Tras intensas negociaciones después del Día de la Liberación, la tasa arancelaria promedio que enfrentaban los países al vender en Estados Unidos se estabilizó en torno al 15%. La decisión del Tribunal Supremo ha -en teoría- reducido esa tasa típica a menos de la mitad. Pero sigue por encima del 6% -alrededor de tres veces la tasa típica a comienzos de 2025- debido a aranceles impuestos bajo otros pretextos", explicó Dharshini David, editora adjunta de Economía de BBC News.
La resolución introduce un nuevo escenario de incertidumbre en el comercio internacional. Aunque la tasa arancelaria promedio había bajado tras negociaciones posteriores, el impacto real del fallo y del nuevo anuncio dependerá de su implementación y de eventuales desafíos judiciales, mientras persisten dudas sobre la efectividad de la política arancelaria para reducir el déficit comercial de EEUU.

