Según el Informe de Política Monetaria del segundo trimestre, la inflación estará transitoriamente sobre la meta hasta comienzos de 2027 y un indicador de competitividad que se estabiliza tras la mejora reciente.
En materia de actividad, la economía uruguaya retomó dinamismo en el primer trimestre del año, con un crecimiento desestacionalizado de 0,8% y un alza interanual de 0,9%, impulsado principalmente por el consumo privado en un contexto de evolución favorable del empleo y los salarios reales.
Sin embargo, el sector agropecuario restó: la caída en la producción de arroz, soja y ganado vacuno pesó sobre el resultado. De cara al resto del año, el BCU proyecta que la actividad converge gradualmente hacia su ritmo de crecimiento tendencial, aunque las exportaciones netas aportan en forma negativa en 2026 por el efecto de la sequía sobre la producción, para luego contribuir positivamente a partir de 2027, cuando se espera la normalización de la cosecha de soja.
Inflación
La inflación llegó a 3,8% interanual en mayo, impulsada principalmente por el ajuste al alza de los combustibles en abril y mayo —gasoil 22%, nafta y supergás 14,5%— que elevó la inflación de los precios administrados de 3,3% a 6,5% entre marzo y mayo. La inflación subyacente se mantuvo más moderada, en 3,6%.
El BCU proyecta que la inflación superará transitoriamente la meta de 4,5% hasta comienzos de 2027, para luego converger al objetivo dentro del horizonte de política monetaria. La probabilidad de que se mantenga dentro del rango de tolerancia supera el 60%.
Tipo de Cambio Real
El indicador de competitividad mejoró durante el segundo trimestre. El Tipo de Cambio Real efectivo (TCRe) registró una depreciación de 7,3% frente al trimestre anterior, explicada principalmente por la relación con Argentina y Brasil.
La brecha del TCR se ubicó en -2,0% en el segundo trimestre, con una trayectoria de cierre gradual. El BCU proyecta que el indicador se mantendrá relativamente estable a lo largo del horizonte de política monetaria (24 meses).
El agro en el radar
El IPOM dedica atención específica al sector primario en varios tramos. Además del impacto ya registrado de la sequía sobre las exportaciones, el informe advierte que el fenómeno de El Niño figura entre los riesgos inflacionarios al alza en el corto plazo, dado que condiciones climáticas adversas podrían afectar la producción agropecuaria y los precios de los alimentos.
Las exportaciones de bienes muestran perspectivas negativas para el segundo trimestre del año por el impacto de las condiciones climáticas sobre los cultivos de verano.


