Operadores consultados por World Beef Report creen que el volumen que efectivamente ingresará bajo el nuevo esquema estaría muy por debajo de las 300 mil toneladas anunciadas, mientras crece el interés por adelantar compras para 2027 antes de que se agote el beneficio arancelario.
Tras conocerse más detalles de la cuota de 300 mil toneladas que anunció Donald Trump para el trimestre setiembre-noviembre, a razón de 100 mil mensuales, la principal duda entre los operadores pasó a ser contra qué precio de referencia se aplicará la rebaja del 25%, y cómo se controlará su cumplimiento.
La interpretación que circula es que, al eliminar un arancel del 26,4%, el importador debería trasladar una baja similar al precio de la carne minorista. "Es una cuota precaria", resumió una fuente en diálogo con World Beef Report (WBR) esta semana, que advirtió que un incumplimiento podría derivar en la pérdida retroactiva del beneficio para mercadería ya embarcada.
La incertidumbre quedó reflejada este lunes en una reunión extraordinaria de la MICA (Consejo de Importadores de Carne de Estados Unidos) convocada con apenas un día de anticipación, a la que se conectaron unas 180 personas, una convocatoria que no se había registrado ni en los momentos más tensos de la guerra arancelaria del año pasado.
Según trascendió en el encuentro, una iniciativa similar había sido planteada en mayo con una ventana de 200 días, pero fue rechazada por las organizaciones ganaderas estadounidenses y por la propia secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, lo que explica la sorpresa del sector ante el nuevo anuncio.
Entre los principales beneficiarios de la medida, las posturas son dispares. Un exportador paraguayo se mostró cauto: "No le veo mucho sentido para nosotros", aunque no descartó que resulte atractiva para algún operador integrado como Minerva.
Su mayor preocupación pasa por los inventarios que ya ingresaron pagando el 26,4%, frente a los nuevos cargamentos que podrán nacionalizarse sin ese costo: "Son muchas suposiciones", señaló, aunque reportó ventas de bloques 95 CL orgánicos a US$ 7.500 CFR por tonelada y referencias de US$ 6.500 para 95 CL convencional.
Del lado brasileño, un industrial confirmó algo más de movimiento en el mercado, sobre todo el viernes, aunque sin demasiado ánimo comprador todavía: "Los clientes piden ofertas, pero para comprar no veo tanto interés", dijo, con bids para un 90 CL de US$ 6.100 por tonelada.
Un operador consideró, de todos modos, prácticamente imposible completar las 300 mil toneladas en 90 días, tanto por falta de disponibilidad de carne como por limitaciones logísticas y de infraestructura portuaria. Su estimación ubica el volumen real en unas 150 mil toneladas, de las cuales cerca de 100 mil de todos modos habrían llegado a EEUU pagando el arancel pleno.
El volumen verdaderamente adicional quedaría así acotado a unas 50 mil toneladas, con Brasil concentrando la mayor parte de los embarques y Paraguay sumando algunos contenedores, aunque limitado por la reducción de faena tras el receso kosher.
Para varios traders, el mayor atractivo comercial no pasa por el volumen inmediato sino por aprovechar la ventana sin arancel para acumular inventario hacia noviembre y venderlo durante el primer trimestre de 2027, sin consumir la cuota para terceros países (de 52 mil tons) que regirá desde enero. El ahorro del 26,4% permitiría absorber los costos financieros y de frío durante ese período, una estrategia que ya estaría evaluando Minerva, según una fuente.
