Segunda semana consecutiva de alzas para el cereal, impulsadas por el deterioro de los cultivos de invierno en Estados Unidos. El maíz también cerró positivo, mientras que la soja acumuló su segunda baja semanal seguida.
Las cotizaciones del cereal subieron cerca de 3% en Chicago y Kansas. El USDA redujo la proporción de cultivos en condición buena/excelente del 34 al 30%, muy por debajo del 45% de un año atrás. En Kansas, principal estado productor, esa proporción cayó del 32 al 24%.
La sequía se agravó: el 70% del área de trigos de invierno registra algún grado de déficit hídrico, frente al 33% del año anterior. Con la menor siembra desde 1919 y el deterioro climático, el volumen final de la cosecha ya está en serio entredicho.
Maíz, empujado por las exportaciones
En Chicago subió cerca de 1,4% en la semana, apuntalado por un ritmo exportador que acumula un 28% más que en igual período del año anterior. En Argentina, los precios físicos se sostuvieron pese al avance de la cosecha, que ya superó el 26% del área apta con rindes de 86,9 quintales por hectárea.
El Ministerio de Agricultura proyectó la producción en 67,6 millones de toneladas, un 30% por encima de la campaña anterior.
Soja, a merced del aceite
Cerró con una leve baja semanal en Chicago, arrastrada por la caída de la harina y el freno de las compras chinas. El aceite, en cambio, trepó más de 5% y llegó a superar los 1.600 dólares por tonelada en la rueda del miércoles, acumulando una suba de casi 47% en lo que va del año.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires redujo su estimación de área a 17,2 millones de hectáreas, pero elevó la producción proyectada a 48,6 millones de toneladas, apoyada en rindes superiores al promedio en los principales núcleos productivos.
Fuente: Granar Research