El índice de precios subió 3,8% interanual en abril, impulsado por el encarecimiento del combustible y los alimentos, y los salarios reales cayeron por primera vez en tres años.
Según informó Bloomberg, el índice de precios al consumo subió 3,8% interanual en abril, el mayor aumento desde 2023, impulsado por el encarecimiento del combustible y los alimentos derivado del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán. Los salarios reales cayeron por primera vez en tres años.
Los precios de la nafta subieron casi 28% en los últimos dos meses. También registraron aumentos importantes los alimentos, los alquileres y las tarifas aéreas.
El medio señala que la guerra está golpeando de lleno a la economía estadounidense, algo que podría continuar mientras el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado y la administración Trump siga buscando una salida al conflicto.
De acuerdo a Bloomberg, la mayoría de los estadounidenses se opone al conflicto y responsabiliza a Donald Trump por los altos precios de la energía. Aun así, el gasto de los consumidores se ha mantenido en niveles sorprendentemente altos desde la pandemia, aunque la tasa de ahorro cayó en marzo a su nivel más bajo en tres años. Los ejecutivos comienzan a advertir que ese equilibrio podría no sostenerse por mucho más tiempo.

