El informe final de la auditoría de la Unión Europea confirmó que Uruguay mantiene todas las condiciones para seguir exportando carne bovina al bloque, mientras avanzan las gestiones con China para levantar las suspensiones derivadas de hallazgos de residuos de medicamentos veterinarios.
Entre el 4 y el 15 de mayo, dos auditores de la DG Santé —la autoridad sanitaria de la Unión Europea— recorrieron seis plantas de faena, un depósito de frío, un establecimiento ganadero y un remate feria, además de las oficinas de certificación de la División Industria Animal y las oficinas centrales de los Servicios Ganaderos.
El informe final, recibido esta semana, establece que la autoridad sanitaria uruguaya tiene una estructura adecuada y diseñada para llevar adelante todos los controles oficiales y respaldar la certificación de exportaciones al bloque, informó el director de Industria Animal del MGAP, Diego Domínguez, en Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria.
“Realmente es un muy buen resultado”, destacó Domínguez. El reconocimiento de la Dirección General de Servicios Ganaderos como autoridad sanitaria por parte de la DG Santé es lo que permite a Uruguay listar establecimientos habilitadores para exportar a Europa sin necesidad de una auditoría presencial planta por planta, un sistema que el país mantiene desde hace años y que se sostiene con estas revisiones periódicas cada dos o tres años.
En ese marco, la planta Abasto de Carnes Saturno —ex Florida— ya figura en la lista de establecimientos habilitados y continúa manteniendo las condiciones para exportar al bloque sin inconvenientes.
China, residuos y plantas suspendidas
El frente más complejo sigue siendo China. En mayo, una delegación encabezada por el subsecretario Matías Carámbula y con participación de la Dirección General de Servicios Ganaderos, Dilave e Industria Animal viajó a ese país en el marco de la feria SIAL Shanghái, donde se mantuvieron reuniones con el GACC —la contraparte china en materia de acceso de carne— para exponer las medidas adoptadas por Uruguay frente a los hallazgos de residuos de medicamentos veterinarios.
La autoridad china valoró positivamente tanto la rapidez como la solidez de las respuestas, según transmitió Domínguez. Durante esa misma visita se conoció un nuevo desvío, esta vez en Frigorífico Tacuarembó, por residuos de imidocarb, un antiparasitario utilizado para tratar la tristeza parasitaria que tiene un tiempo de espera para faena de 213 días.
“Se trata de una producción anterior, desde el mes de febrero”, aclaró Domínguez, y señaló que las medidas ya implementadas —cambios normativos, intensificación de controles de campo, muestreos en faena y la identificación con octógonos en los envases de medicamentos veterinarios para visibilizar los tiempos de espera— abarcan también este medicamento. Tacuarembó continúa operando para China.
En cuanto a Frigorífico San Jacinto, que permanece suspendido, las autoridades chinas se comprometieron durante la visita a avanzar a la brevedad con su evaluación y manifestaron conformidad con las medidas adoptadas por Uruguay. No hay plazos preestablecidos para que pueda volver a este mercado.
Las plantas Rosario y Abasto de Carnes Saturno, que fueron suspendidas por estar sin actividad productiva en aplicación del Decreto 248 de la Administración General de Aduanas china, también están en proceso de evaluación para el levantamiento de su suspensión, con videos y fichas técnicas actualizadas ya enviados a la autoridad sanitaria.

