
Entre enero y marzo de este año se han comercializado en los principales sistemas por pantalla un total de 63.769 terneros y terneras, con una facturación de US$ 44 millones. Las hembras ganaron más centavos que los machos al kilo.
Los datos que surgen de las ventas señalan que, en 2026, se han comercializado un 28% más de terneros y terneras, a un promedio de US$ 3,87, lo que representa un aumento del 37% en su cotización respecto al año pasado (+US$ 1,034).
En este año el peso promedio se ubica en 179 kilos, solamente un kilo más que el año pasado, por lo que al bulto cotizan a US$ 683 (+US$ 184).
Los machos representan el 63% del total vendido, mientras que las hembras el 21%, complementándose con los lotes mixtos. Si bien, frente a las ventas del año pasado, prácticamente no existe diferencias porcentuales, respecto a 2023 existe un descenso en el porcentaje de participación de las hembras en las ventas. En ese año las terneras representaban el 27% y los terneros el 57% de lo vendido.
Los terneros sumaron 40.021 cabezas, aumentando un 22% respecto a 2025, con un valor de US$ 3,95, promedio que sube US$ 0,98 frente a los US$ 2,97 del primer trimestre del año pasado.
El peso de los terneros es el mismo, 182 kilos, por lo que al bulto cotizan a US$ 715, lo que implica una suba de US$ 179 entre zafras.
Por su parte las terneras sumaron 13.206 cabezas, un 30% más que el año pasado. En este caso, las hembras están cinco kilos más pesadas, alcanzando 178 kilos (+3%). El promedio al kilo se posiciona en US$ 3,72, subiendo US$ 1,15 respecto a 2025.
En tanto que al bulto, esta categoría cotiza a US$ 654, lo que implica una suba de US$ 214.
Las ventas se complementan con 10.542 cabezas comercializadas en lotes mixtos, con un valor promedio de US$ 3,74 al kilo y US$ 629 al bulto. Es difícil comparar entre años esta subcategoría, debido a que los precios varían de forma importante dependiendo de la cantidad de machos dentro de cada lote.

