
Con poco movimiento por el Año Nuevo en China, la planta de Rosario opera en forma parcial y aguarda la habilitación del GACC, mientras Lorsinal continúa parada a la espera de fondos. Ambas plantas son propiedad de un grupo inversor chino.
El vocero de los frigoríficos Rosario y Lorsinal, Gonzalo Calviño, señaló a World Beef Report (WBR) que la actividad industrial atraviesa un momento de escaso movimiento, condicionado en parte por el Año Nuevo en China y por procesos administrativos pendientes.
En el caso de Frigorífico Rosario, la operativa ha sido limitada. La última faena se realizó el martes de la semana pasada y consistió en una actividad mixta, destinada principalmente al abasto, con poco volumen adicional.
La planta se encuentra a la espera de la resolución del GACC —la autoridad sanitaria china— para recuperar la habilitación de exportación a ese destino. Según detalló Calviño, desde China realizaron algunas observaciones sobre la operativa y la empresa respondió con material audiovisual para demostrar los procedimientos aplicados. “Mandamos los videos y estamos a la espera del veredicto”, indicó.
En paralelo, la situación de Lorsinal sigue sin cambios. La planta permanece parada mientras se gestionan los fondos necesarios para firmar convenios con el BPS, avanzar en tareas de mantenimiento y retomar la actividad. Por el momento no hay fecha definida para su reactivación.
Calviño estimó que no se prevén mayores novedades antes de fin de mes.


