La semana dejó subas para la soja en Chicago favorecida por el repunte del valor de la harina, luego de que el USDA confirmó un mayor consumo en EEUU y en medio del conflicto de los transportistas en la Argentina. En cambio, la semana cerró con bajas para el trigo, en función de las mayores existencias finales estadounidenses, y para el maíz, por las lluvias que están mejorando el punto de partida de las siembras 2026/27 en el Medio Oeste.
Con cuatro de cinco ruedas positivas, la soja cerró la semana con saldo a favor en Chicago, donde los contratos mayo y julio sumaron un 1,05% y un 0,95%, al pasar de 427,51 a 432,01 y de 433,58 a 437,71 dólares por tonelada. En medio de la incertidumbre generada por la guerra en Medio Oriente, el panorama para el inicio de esta semana luce poco alentador.
Tras el fracaso de las conversaciones de paz con Irán, Donald Trump anunció que la Marina de Estados Unidos iniciará un bloqueo contra “todos los barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”. A menos de una semana del alto el fuego, el presidente retomó el tono bélico y advirtió: “Estamos totalmente listos y cargados; nuestras Fuerzas Armadas terminarán con lo poco que queda de Irán”.
Durante el fin de semana, el vicepresidente estadounidense JD Vance se reunió en Pakistán con el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, pero las conversaciones se derrumbaron. Según funcionarios citados por AP, Washington responsabilizó a Teherán de negarse a abandonar los mecanismos para obtener un arma nuclear.
Fue positivo para el mercado de la soja estadounidense el lunes el reporte semanal sobre la inspección de embarques, en esta ocasión para el segmento del 27 de marzo al 2 de abril, dado que el USDA relevó despachos por 779.352 toneladas de la oleaginosa, por encima de las 694.076 toneladas del reporte precedente y del rango calculado por los privados, que fue de 400.000 a 750.000 toneladas. Del total referido, 447.890 toneladas salieron rumbo a China.
La harina y el real
Al cabo de la semana la posición mayo de la harina de soja subió un 5,27% en Chicago, tras variar de 347,44 a 365,74 dólares por tonelada. Esta mejora tuvo como principal fundamento el martes el informe mensual del USDA, donde el organismo elevó de 38,49 a 39,21 millones de toneladas su estimación sobre la demanda interna de harina en Estados Unidos, que en esta campaña será récord histórico.
Cabe agregar que tanto el consumo interno como las exportaciones estadounidenses de harina –también se auguran récord, con 17,60 millones de toneladas– le están posibilitando a este subproducto de la soja salir de la depresión que le generó en varios pasajes del año el sostenido incremento de la molienda estadounidense de soja, impulsada, fundamentalmente, por la necesidad de abastecer la creciente demanda de aceite desde la industria del biodiésel.
Además de todo lo antedicho, en la tónica alcista de la harina también influyó el cese de actividades que los transportistas de cargas están haciendo en la Argentina en reclamo de una mayor retribución para sus servicios, en medio del encarecimiento de los combustibles.
De prolongarse esta medida, podrían verse resentidas las exportaciones y la llegada de materia prima a las fábricas procesadoras en el principal proveedor mundial de harina y de aceite de soja.
En tanto, en la etapa del año donde Brasil concentra el interés de la demanda de soja, la importante apreciación del real contra el dólar, que en la semana fue del 2,97%, no sólo atenta contra la competitividad de sus exportaciones, sino que les resta estímulo vendedor a los productores, que ven como cada día que pasa reciben menos reales por sus granos, en tiempos donde los costos de insumos y de combustibles reaccionan en alza por el conflicto bélico en Medio Oriente.
Fuente: Granar Research


