
La gira de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay comenzó en la jornada de ayer visitando dos predios en el departamento de Paysandú, en tanto que, durante la jornada de este viernes, la tocará a Salto.
Juan Manuel González, presidente de la gremial, destacó las realidades productivas diferentes, de los predios visitados, especialmente el contraste entre un establecimiento de menor escala y otro con una trayectoria consolidada en selección genética.
“La verdad, primer día interesante. Estuvo muy linda la gira”, expresó. Sobre la recorrida matutina, donde se visitó el predio “El matrero” de Ramiro Zeni, indicó que se trató de “un predio chico donde los recursos son más limitados”, aunque valoró el esfuerzo por sostener una producción Merino en un entorno desafiante para la oveja.
Por la tarde, la atención estuvo centrada en una majada de alta calidad genética. “Una majada espectacular con unas lanas muy muy buenas. Una clase de lanas que la verdad son dignas de ver”, afirmó González, quien además remarcó la importancia de la inversión sostenida en genética realizada durante años.
Uno de los aspectos que más destacó el presidente de la gremial fue la importante presencia de jóvenes durante la actividad. Estudiantes de UTU y escuelas agrarias participaron de instancias prácticas vinculadas a la evaluación de lanas y características raciales, algo que para el dirigente representa una señal positiva para el futuro del sector ovino.
“Había muchachos de 15, 16, 17 y 18 años. Ese va a ser el futuro, porque si no, no va a quedar nadie teniendo ovejas”, sostuvo.
Según explicó, durante mucho tiempo la actividad ovina enfrentó dificultades para incorporar nuevas generaciones, por lo que observa con optimismo este renovado interés por la raza.
González también hizo referencia a la evolución genética que ha tenido el Merino en Uruguay, particularmente en la búsqueda de lanas cada vez más finas. “Yo creo que las lanas de entre 18 y medio hacia abajo son las lanas que hay que tener”, señaló. En su caso particular, comentó que trabaja sobre una base de 17 micras y que su objetivo es mantenerse en ese rango, aunque reconoció que existen productores que continúan apostando a afinar aún más sus majadas.
La gira continuará, hoy viernes, visitando un predio chico, de 227 hectáreas, en el departamento de Salto, y los trabajos desarrollados por la Facultad de Agronomía, en la estación experimental de San Antonio, donde se viene avanzando en selección genética orientada a resistencia parasitaria y evaluación mediante datos de HPG.


